La Polaina no es una casa cualquiera. Se trata de
un inmueble construido en la edad media que se ha ido modificando
a lo largo de los años. A finales del 2005 se rehabilitó
a fondo, conservando los elementos característicos que
la identifican. Así, cuenta con una serie de encantos arquitectónicos
muy evidentes, como los arcos góticos en la planta baja
(seguramente del siglo XIV) o los escudos heráldicos del
techo del comedor (probablemente de principios del siglo XVI).
En la foto mostramos un detalle.
Con la remodelación de la casa, aparte de restaurar estos
elementos, se habilitó su uso a las necesidades de los
clientes. Toda la casa está equipada con calefacción
central, la sala de reuniones de la planta baja cuenta con aire
acondicionado, la cocina dispone de un equipamiento completo:
lavavajillas, horno, vitrocerámica, microondas, lavadora,
secadora, etc.